
Sirva como pésame el presente soneto.
Un escritor puede ser Dios
¿A dónde van los que han dejado todo
si el alma han fragmentado gota a gota?
Es triunfo lo creído una derrota,
mientras su nombre es bardo y Mario apodo.
¿A dónde irá, qué pista nos dejó?
Pienso en su verso: “en un árbol añoso
de oscuros cabeceos”. En reposo
se encuentra su coraza corazón.
La muerte es un silencio que se ocupa
para escuchar los gritos de los versos
de quien perdió la vida, no la voz.
Y cada libro forma un universo,
por eso el escritor puede ser Dios
que el cuerpo de Don Mario es el que ocupa.
(Trejo 18/05/2009)

Fotos tomadas de la web
Texto por Trejo